Guía para padres

Algunos conceptos, algunos consejos

Algunos de los términos que todo padre con hijos en edad de acceder a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación debe conocer se relacionan con los peligros que conlleva la utilización de las redes sociales y las nuevas conductas que se van imponiendo entre los niños y los jóvenes.

Internet, las redes sociales y las nuevas tecnología no son conceptos buenos o malos, son herramientas de comunicación. La idea no es prohibir el uso, sino educar para hacer un uso adecuado y lo menos riesgoso posible. Los peligros están en todos lados, lo importante es conocerlos y prevenirlos. Esta es una responsabilidad fundamental en todo padre que le da a sus hijos la posibilidad de acceder a las TIC.

¿Cuáles son los potenciales peligros a los que se exponen nuestros hijos en Internet?

Podemos pensarlos en dos tipos: aquellos donde no media intervención de un tercero, y se presentan por el uso inadecuado de la tecnología y aquellos donde hay un tercero que oficia de atacante. Dentro de los primeros tenemos el acceso a contenidos inadecuados y la exposición de datos personales relacionados con la privacidad y dentro de los segundos podemos mencionar al grooming y al cyberbulling.

Los padres deben definir entre ellos y ponerse de acuerdo en qué contenidos son adecuados para sus hijos y qué contenidos no. Una vez definido esto, es necesario que los padres se informen sobre los distintos métodos para prevenir que sus hijos lleguen, incluso accidentalmente, a esta información, por ejemplo, mediante la utilización de filtros, canales de control, etc. Los filtros de contenido actúan por palabras claves o por listas “negras” de sitios restringidos.

Respecto a la exposición de datos personales, será necesario que se eduque a los niños, adolescentes y jóvenes en el concepto de privacidad, el alcance de la misma y lo que implica la exposición. No hay mejor método que hablar y educar a nuestros hijos respecto a estos temas y enseñarles a no brindar información privada que pueda ponerlos, a ellos o a sus amigos, en situaciones peligrosas. Evitar publicar teléfonos, direcciones físicas, etc.

Hay un consenso general entre todos los organismos públicos y privados y entre especialistas, a nivel internacional, que las mejores estrategias para una correcta utilización de las TIC son la prevención, la educación, la supervisión y un adecuado control parental. Si pudieramos resumir esto en un sólo término, eligiría, sin dudas “involucrarse”.

Esto implica que los padres que aún no han accedido a las nuevas tecnologías deben realizar un esfuerzo y asomarse. Aprender junto a sus hijos, dejar que ellos les enseñen las técnicas para usar, por ejemplo, las redes sociales o el chat, es tal vez una alternativa para generar confianza y promover el diálogo para, como contrapartida, poder educarlos en la forma en que se utilizan estas herramientas.

Según Jorge Flores Fernández, de la Asociación de Internautas, el gooming puede definirse como el “conjunto de estrategias que una persona adulta desarrolla para ganarse la confianza del menor a través de Internet con el fin último de obtener concesiones de índole sexual. Hablamos entonces de acoso sexual a menores en la Red y el término completo sería child grooming o internet grooming. Desde un acercamiento lleno de empatía y/o engaños se pasa al chantaje más cruento para obtener imágenes comprometidas del menor y, en casos extremos, pretender un encuentro en persona. El daño psicológico que sufren niños, niñas y adolescentes atrapados en estas circunstancias es enorme“.

Ciberbullying o ciberacoso, en cambio, es un ataque mucho más directo, dirigido y personal, pero realizado entre pares. Vamos a transcribir la lista de ejemplos que nos propone el sitio www.ciberbullying.com/

  • Colgar en Internet una imagen comprometida (real o efectuada mediante fotomontajes) datos delicados, cosas que pueden perjudicar o avergonzar a la víctima y darlo a conocer en su entorno de relaciones.
  • Dar de alta, con foto incluida, a la víctima en un web donde se trata de votar a la persona más fea, a la menos inteligente… y cargarle de puntos o votospara que aparezca en los primeros lugares.
  • Crear un perfil o espacio falso en nombre de la víctima, en redes sociales o foros, donde se escriban a modo de confesiones en primera persona determinados acontecimientos personales, demandas explícitas de contactos sexuales…
  • Dejar comentarios ofensivos en foros o participar agresivamente en chats haciéndose pasar por la víctima de manera que las reacciones vayan posteriormente dirigidas a quien ha sufrido la usurpación de personalidad.
  • Dando de alta la dirección de correo electrónico en determinados sitios para que luego sea víctima de spam, de contactos con desconocidos…
  • Usurpar su clave de correo electrónico para, además de cambiarla de forma que su legítimo propietario no lo pueda consultar, leer los mensajes que a su buzón le llegan violando su intimidad.
  • Provocar a la víctima en servicios web que cuentan con una persona responsable de vigilar o moderar lo que allí pasa (chats, juegos online, comunidades virtuales…) para conseguir una reacción violenta que, una vez denunciada o evidenciada, le suponga la exclusión de quien realmente venía siendo la víctima.
  • Hacer circular rumores en los cuales a la víctima se le suponga un comportamiento reprochable, ofensivo o desleal, de forma que sean otros quienes, sin poner en duda lo que leen, ejerzan sus propias formas de represalia o acoso.
  • Enviar menajes amenazantes por e-mail o SMS, perseguir y acechar a la víctima en los lugares de Internet en los se relaciona de manera habitual provocándole una sensación de completo agobio.”

Estas son algunas de las formas que puede tomar el ciberacoso, pero obviamente dependerán de la imaginación del atacante y de las posibilidades con las que cuente. 

Resumiendo, los principales consejos que podemos darte en relación a este tema serían los siguientes:

  • INVOLUCRATE! La seguridad de tus hijos en internet tiene que ver con vos y no podés delegarla en nadie más. 
  • Aprendé a manejar las herramientas que tus hijos hace rato que saben utilizar: chat, redes sociales, etc
  • Definí qué son contenidos adecuados y explicales a tus hijos cómo detectar información nociva. Tu hijo debe confiar en vos para poder decirte que entró a un sitio web que lo hizo sentir mal, o que alguien le dijo algo que lo hizo sentir mal a través de una red social o del chat.
  • Hablale a tus hijos sobre la privacidad, la diferencia entre lo público y lo privado, y el peligro que acarrea exponer determinados datos personales en la red
  • En este espacio te propondremos más concejos e incorporaremos guías para padres publicados por otros organismos dedicados a la seguridad de nuestros hijos en la red.
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